Los juegos del hambre - Suzanne Collins

Mundos de Fantasía - A podcast by La Biblioteca de la Aventura

Podcast artwork

Categories:

Panem es un futuro roto que se vende como espectáculo: un Capitolio brillante, doce distritos exhaustos y un recordatorio anual de obediencia donde veinticuatro adolescentes entran a una arena con una regla brutal: matar o morir. En el Distrito 12, Katniss Everdeen caza para mantener a flote a su madre y a su hermana Prim… hasta que, el día de la Cosecha, el azar pronuncia el nombre equivocado y Katniss se ofrece voluntaria para ocupar su lugar. “Que la suerte esté siempre de vuestra parte”, dice la maestra de ceremonias, pero la suerte aquí suele ir maquillada. Y mientras los vítores se mezclan con el silencio del miedo, el tren hacia la gloria o la tumba ya está en marcha. En el vagón, junto a ella viajan los símbolos de un país fracturado: Peeta Mellark, el hijo del panadero cuyo gesto de misericordia en un invierno negro aún arde como una brasa en la memoria; Haymitch Abernathy, mentor curtido y ebrio que conoce el precio denganar; y Effie Trinket, sonrisa de porcelana para un programa de sangre. La cámara nunca parpadea. En la arena, la naturaleza es un arma, la audiencia un jurado y los tributos rivales son, a ratos, enemigos y, a ratos, espejos. Se forjan alianzas precarias, se cruzan flechas, estallan trampas: cada movimiento es estrategia y cada bocado de pan, un pacto. Porque los “Juegos” son eso y algo peor: una historia de hambre —de comida, de justicia, de futuro— que Katniss y Peeta deben reescribir con su propia respiración. Y así, cuando el bosque parece contener la respiración, la tensión asciende tramo a tramo: la valentía aprende a convivir con la culpa, la compasión a disfrazarse de cálculo, y el amor sies que lo hay— a servir de trampa o de puerta. No revelaremos el último giro, pero sí la promesa: en estos Juegos no solo mueren cuerpos; también mueren relatos… y nacen otros más peligrosos. Preparad el oído: lo que empieza como un reality mortal se eleva en canto de rebelión. Y ese canto, una vez encendido, ya no sabe volver al silencio.

Visit the podcast's native language site